Existen una serie de concursos públicos cuyo procedimiento se denomina “negociado“, unas veces con la coletilla “con publicidad” y otras “sin publicidad”. Estos concursos, debido a algunas características (sobretodo al presupuesto o al tipo de trabajo que solicitan), no suelen ser publicados en ningún Boletin Oficial ni perfil de contratante, aunque sí lo son las adjudicaciones de los mismos.

Para poder participar debemos ser invitados por la entidad adjudicadora, hecho que dificulta enormemente a las empresas que no conocen estos tipos de concursos entrar en el juego.

¿Y cómo consigo que inviten a mi empresa a participar en los concursos públicos negociados (con o sin publicidad)?
La respuesta es sencilla: dándonos de alta en los registros de empresas licitadoras.

Cuando una administración quiere invitar a empresas (generalmente se invita a entre 3 y 5 a presentar su oferta), debe elegirlas de entre las que figuran en el registro bien de su propia entidad, bien del estamento público al que pertenece (una empresa pública dependiente de un ministerio, por ejemplo, si no dispone de su propio registro irá a buscar al ROLECE; en cambio, una entidad dependiente de un gobierno regional accederá al registro de su comunidad autónoma, por ejemplo el RELI en Cataluña).<br>

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Una de las dudas más frequentes es cuando encontramos un concurso y nos solicitan la clasificación empresarial por primera vez es que es necesario. Bueno la clasificación de contratistas del estado va dirigida a contratos de obras y servicios con unas cuantías mínimas. Aunque se puede presentar el caso de para importes inferiores que la soliciten. Lo que debemos tener en cuenta es que el plazo para obtenerla (teniendo toda la documentación preparada) desde la solicitud la ministerio de economía y hacienda es de 3-4 meses como mínimo. 

Por otro lado que necesitamos:

  • DNI de las personas que firman la solicitud
  • Escrituras de las empresas (de constitución, subsanación, ampliación de capital, cambio denominación social, etc,…)
  • Certificación de estar al corriente con hacienda y la seguridad social
  • Acreditación o documentación para acreditar la actividad de un determinado subgrupo en el caso de que sea necesaria.
  • Informe expedido por la Tesorería General de la Seguridad Social para cada una de las cuentas, en la actividad para la que se solicita clasificación de obras o servicios en las que la empresa está en situación de alta.
  • Certificado emitido por la Tesorería General de la Seguridad Social, en el que se indique el número anual medio de trabajadores empleados por la empresa durante los tres últimos años
  • Justificación de los medios materiales de la empresa.
  • Certificados de buena ejecución de los trabajos.
  • Acreditación de los medios financieros de la empresa (según el caso cuentas anuales, modelos 347, declaraciones de hacienda, etc…)

¿Que pasa si no puedo acreditar experiencia de los últimos tres años para servicios y de los últimos cinco años para obras?

En caso de no poder aportar experiencia hay que justificar que se cuenta con los recursos técnicos y medios suficientes para un determinado subgrupo. Es decir que la empresa tiene a su disposición o va a disponer de la maquinaria, equipos, personal técnico con experiencia, etc… necesarios con la documentación. En caso de maquinaría con facturas o contratos de alquiler, leasing, arrendamiento financiero.

Clasificación en casos especiales.

  1. Se entenderán como casos especiales de clasificación todos aquellos en los que no tenga aplicación directa la fórmula del indice de empresa, por no haber realizado la empresa en el último trienio trabajo alguno del tipo para el que solicita clasificación.
  2. En todos los casos especiales la procedencia de la clasificación será el resultado estimativo de las posibilidades que encierra la empresa para la ejecución del tipo de trabajo de que se trate, deducido del examen de los extremos siguientes:
    1. Experiencia del personal directivo y técnico en el tipo de trabajo que corresponda al subgrupo solicitado.
    2. Maquinaria y equipos de que disponga de especial aplicación al tipo de trabajo de que se trate.
  3. Una vez estimada la procedencia de la clasificación en el subgrupo solicitado, se determinará la categoría que le corresponde en el mismo, mediante aplicación de la fórmula del índice de empresa, fijando por apreciación el valor que debe adoptarse para el factor O representativo del máximo importe anual que se considera que puede actualmente ser ejecutado por la empresa en los trabajos de servicios del subgrupo.

¿Cómo se miden las “posibilidades” que encierra la empresa?

La empresa debe aportar en estos casos:

  • Relación detallada del personal de que dispone con experiencia en los trabajos del subgrupo (experiencia que puede haber adquirido dentro o fuera de su actual empresa).
  • Relación detallada de la maquinaria de que dispone de aplicación específica a los trabajos del subgrupo.
  • Una memoria detallada y cuantificada, con las referencias y justificaciones pertinentes (rendimientos reales, precios de mercado, etc.) de su capacidad de ejecución anual de trabajos del subgrupo, con los medios antes citados.
  • Acreditación documental de todo lo anterior.

 

¿Mucho lío? No se preocupe se lo gestionamos. Clic aquí

Un registro de licitadores es un archivo dependiente de una institución o administración pública (Universidad, Ayuntamiento, Diputación, Estado,…) en el que de forma voluntaria una empresa o profesional de una manera más rápida facilitar la presentación de la documentación para una licitación a los concursos públicos de cualquier tipo (Obras, servicios, suministros,
concesiones, etc) de la institución o administración que es responsable del registro.

Dicho de otra manera, si una empresa formula su inscripción al registro de licitadores del ayuntamiento de Alicante, una vez sea aceptada por el organismo encargado de su gestión podría licitar los concursos públicos que oferten el órgano de la administración aportando su correspondiente certificado, de manera que ahorraría una gran parte de la documentación que sería necesaria en cada licitación.

De todos los Registros de licitadores el de mayor relevancia actual y a futuro es el Registro Oficial de Licitadores y Empresas Clasificadas del Estado (ROLECE) creado por el Ministerio de Hacienda en cumplimiento de los artículos 301 a 307 de la Ley 30/2007 del 30 de octubre, de Contratos del sector público que por cierto sustituye al Registro Voluntario de Licitadores que había hasta ese momento.

Los certificados de este registro acreditan frente a todos los órganos de contratación del sector público, a tenor de lo en ellos reflejado y salvo prueba en contrario, las condiciones de aptitud del empresario en cuanto a su personalidad y capacidad de obrar, representación, habilitación profesional o empresarial, solvencia económica y financiera, y clasificación en el caos de
tenerla, así como la concurrencia o no de las prohibiciones de contratar. Es decir, estar inscrito en el ROLECE no garantiza acceder a todos los contratos públicos aunque si es un paso importante.

También se permite en el ámbito de la ley y con carácter voluntario que cada comunidad autónoma tenga su propio registro de licitadores y empresas clasificadas.

La información necesaria para la inscripción y que se le solicitará en documentación al licitador en los mencionados registros pasa por los siguientes puntos:

  • Los correspondientes a su personalidad y capacidad de obrar, en el caso de personas      jurídicas. (Escrituras de constitución, DNI, CIF,…)
  • Los relativos a la extensión de las facultades de los representantes o apoderados con capacidad para actuar en su nombre y obligarla contractualmente. (Escrituras de apoderamiento o poder especial para contratar con el sector público)
  • Los referentes a las autorizaciones o habilitaciones profesionales y a los demás requisitos que resulten necesarios para actuar en su sector de actividad. (Por ejemplo para actividades industriales los certificados de inscripción en los    registros de establecimientos industriales)
  • Los datos relativos a la solvencia económica y financiera, que se reflejaran de forma independiente  si el empresario carece de clasificación. (Certificado de clasificación empresarial o la documentación que acredite la solvencia de la empresa: Cuentas anuales, seguro de responsabilidad profesional, etc. según casos)
    • La solvencia económica y financiera para empresas se determina por el importe de su patrimonio neto en las cuentas del último año presentadas en el registro mercantil de la provincia. El mínimo exigido para obtener la mínima clasificación es de 6.000 € y permitiría obtener contratos hasta 60.000 €, no siendo un dato oficial pero más o menos podemos entender que la solvencia (Patrimonio neto) debe estar en torno al 10% de la anualidad de los contratos.
    • En el caso de profesionales exentos de presentación de cuentas para la acreditación de la solvencia debería de aportarse un seguro de responsabilidad profesional por la totalidad o superior de la anualidad del contrato.
    • A continuación la relación de los mínimos de solvencia para cada categoría de la clasificación.
Categorías clasificaciónPatrimonio Neto mínimoAnualidad mínimaAnualiad máxima
A6.000 €60.000 €
B12.000 €60.000 €120.000 €
C24.000 €120.000 €360.000 €
D72.000 €360.000 €840.000 €
E168.000 €840.000 €2.400.000 €
F480.000 €2.400.000 €
  • La clasificación obtenida, así como cuantas incidencias se produzcan durante su vigencia; en esta inscripción, y como elemento desagregado de la clasificación, se indicará la solvencia económica y financiera del empresario.
  • Las prohibiciones de contratar que les afecten.
  • Cualesquiera otros datos de interés para la contratación pública que se determinen reglamentariamente.

En cuanto a la clasificación de empresas no es un registro propiamente dicho pero podríamos definirla como una acreditación voluntaria válida para todo el territorio nacional o de ámbito autonómico (según el caso) de la solvencia económica, técnica y financiera de la empresa. De ahí que para la inscripción en el ROLECE sea más que suficiente para acreditar su solvencia económica y financiera.

La clasificación de empresas es necesaria para dos tipos de contratos públicos (Obras y servicios) y para contratos públicos cuya una anualidad sea superior a los 350.000 € para obras y los 120.000 € para servicios.

En una licitación para un concurso público cuando se solicita por parte del órgano de contratación la clasificación  de empresas encontramos en primer lugar el tipo de contrato (obras o servicios), después del Grupo (A-Movimiento de tierras,  E-Edificaciones,…) en tercer lugar el subgrupo (C-2 Estructuras de fabrica y hormigón) y en cuarto lugar la categoría (a, b, c, d, e, f). quedando la clasificación de una empresa para una determinada actividad como Obras-C-9-f.

Por último añadir que la renovación de los registros o clasificación empresarial tema que extenderemos en próximas entradas, tiene que actualizarse en la medida que el empresario o profesional tenga cambios sobre los iniciales en su momento. Por  ejemplo para la clasificación de empresas cada año se debe de informar de la solvencia económica y financiera. Cada tres años para la solvencia técnica.

 

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