Gestión de servicios de bares, restaurantes y cafeterías:

Como comentaba Ernesto en la anterior entrada, existe una tipología de concursos públicos en los que la administración en lugar de comprar obras, suministros o servicios, vende la gestión de servicios. En esta entrada quiero hacer especial hincapié en la gestión de Bares, Restaurantes y Cafeterías de titularidad pública, puesto que ahora que se acerca la época estival esta tipología de licitaciones está muy activa.

El funcionamiento de éstos concursos es el siguiente:

La administración posee (o gestiona) un espacio público (pabellón deportivo, piscina municipal, centros de día, centros cívicos o culturales, playas, mercados, escuelas e institutos de estudios, etc.) en los que se ubica un restaurante, cafetería, bar o chiringuito, que ya dispone de un cierto equipamiento (varía mucho de un caso a otro). La administración licita su gestión a cambio de un importe mínimo por temporada, generalmente a pagar de forma mensual, y las empresas o personas interesadas hacen una oferta al alza (en lugar de disminuir el precio del servicio ofertado como es habitual en los concursos públicos, los participantes hacen una oferta al alza del importe que pagarán en concepto de canon de explotación). Aunque generalmente el canon a pagar tendrá el mayor peso en la elección del adjudicatario, la realización de mejoras en la oferta (por ejemplo mejorando el equipamiento disponible – para entendernos, comprando más neveras, o cualquier otro equipo necesario) o la disminución de las listas de precios de los productos ofertados también suelen afectar a la decisión de la mesa de contratación.

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Existen una serie de concursos públicos cuyo procedimiento se denomina “negociado“, unas veces con la coletilla “con publicidad” y otras “sin publicidad”. Estos concursos, debido a algunas características (sobretodo al presupuesto o al tipo de trabajo que solicitan), no suelen ser publicados en ningún Boletin Oficial ni perfil de contratante, aunque sí lo son las adjudicaciones de los mismos.

Para poder participar debemos ser invitados por la entidad adjudicadora, hecho que dificulta enormemente a las empresas que no conocen estos tipos de concursos entrar en el juego.

¿Y cómo consigo que inviten a mi empresa a participar en los concursos públicos negociados (con o sin publicidad)?
La respuesta es sencilla: dándonos de alta en los registros de empresas licitadoras.

Cuando una administración quiere invitar a empresas (generalmente se invita a entre 3 y 5 a presentar su oferta), debe elegirlas de entre las que figuran en el registro bien de su propia entidad, bien del estamento público al que pertenece (una empresa pública dependiente de un ministerio, por ejemplo, si no dispone de su propio registro irá a buscar al ROLECE; en cambio, una entidad dependiente de un gobierno regional accederá al registro de su comunidad autónoma, por ejemplo el RELI en Cataluña).<br>

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Hace unos días tuve la oportunidad de preparar, junto a Marcel Medina, CEO de Aztive Mobile, una oferta que encontramos en licitaciones.es para un concurso que encajaba en su línea de negocio, la contratación del servicio de envío de SMS, aunque también hacen pasarelas de pago móvil, y me gustaría compartir con todos los lectores los pasos que realizamos, los errores que cometimos, y las conclusiones que sacamos de la experiencia.

Antes que nada, dejar claro que ninguno de los dos había preparado ofertas para concursos públicos antes, por lo que se trataba de una novedad para ambos.

Encontrar el concurso público

Puesto que Aztive no tiene puesto el foco de trabajo en los concursos públicos, Licitaciones.es fue clave en detectar el concurso, sobretodo por el hecho que el concurso fue publicado en el perfil del contratante de fsc-inserta (http://www.fsc-inserta.es) y por lo tanto era complicado de encontrar.  En nuestra contra jugó que al no tener puesta una alerta, detectamos el concurso casi ‘por casualidad’, y solamente tuvimos 5 días para preparar la documentación; tiempo a todas luces insuficiente cuando se trata del primer concurso (ahora estoy seguro que en 2 o 3 días podemos preparar otra oferta, pues ya tenemos toda la documentación ‘administrativa’).

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Tal y como explicamos en el glosario, los códigos CPV son un sistema de clasificación de los sectores de la economía válidos a nivel Europeo. Teóricamente permiten identificar cualquier tipo de actividad económica usando un código numérico de hasta 9 cifras.

Veamos su funcionamiento.

Los primeros dígitos indican el tipo de sector.

Por ejemplo, todos los CPVs que empiezan con los dígitos 03 se refieren a productos de agricultura, ramadería, pesca, silvicultura y productos afines. Así, el 03111200-4 se refiere a cacahuetes, mientras que el 03451000-6  se refiere a plantas.

Cada grupo se va clasificando en subgrupos, hasta llegar a códigos específicos de productos en concreto.

Por ejemplo, el código 091 se refiere a combustibles, el 0911 a combustibles sólidos, y el 09111100-1 a carbón, 09111200-2 a antracita, etc. Mientras que el 0912 se refiere a combustibles gaseosos, y en consecuencia el 09122100 es para el gas propano.

Y así se van subclasificando un sinfín de categorías económicas según se trate de suministros, obras o servicios y que, como decía al principio de la entrada, teóricamente deberían permitir codificar cualquier actividad.  En éste enlace podéis ver el listado completo de códigos CPV.

Pero éste sistema tiene varios inconvenientes: se trata de una lista cerrada, y si bien es cierto que se actualiza cada cierto tiempo, no permite la flexibilidad necesaria como para incorporar rápidamente nuevas categorías empresariales que van surgiendo, sobretodo las relacionadas con la actividad tecnológica, que avanza a grandes pasos (por ejemplo, el listado no dispone de ningún código específico para productos de eficiencia energética tipo LED, entre otros casos).

Otro problema de éste tipo de clasificación está relacionado con la pregunta de quién lo usa.

Según nuestra experiencia buscando licitaciones, hemos podido comprobar que su uso es muy irregular entre las entidades públicas y poderes adjudicadores. Si bien es cierto que la Unión Europea obliga a usar dichos códigos cuando se publica un anuncio en el Boletín Oficial de la Unión Europea (TED), eso no necesariamente significa que la persona que cuelgue el anuncio en el diario tenga el tiempo necesario y/o el conocimiento para ponerse a buscar qué código define mejor la actividad del concurso, o si hay algún subcódigo que pueda ser más preciso, o incluso si existe un código para el producto/servicio u obra que está solicitando. En el BOE publicar la clasificación CPV no es un criterio obligatorio, por lo que observamos que un porcentaje reducido de los anuncios contiene dicha clasificación. En términos generales, de los anuncios recogidos por Licitaciones.es durante 2011 en España, un 56% no tenían asignado ningún código CPV.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que hay algunas entidades públicas más afines a usar dicho sistema que otras, y eso se detecta fácilmente al comprobar  los códigos usados por una misma entidad en los distintos concursos.

En algunos casos vemos claramente que se ha realizado un minucioso trabajo de búsqueda, facilitando en la publicación del anuncio cada uno de los códigos CPV a que hace referencia el Concurso Público, por ejemplo:

http://www.licitaciones.es/ausschreibungen/index~id~e3779b76-79ad-102f-9118-001f29e7574e~TableSort_SortName~veroeffentlichungsdatum~TableSort_direction~1~SEITE~1.htm

donde vemos los códigos 15800000, 15112000, 15900000, 15110000, 15131130, 15221000, 15300000, 15500000, 15200000, 15811100, 15111000, 15113000, 15115100, 15131120, 15896000, 15250000, que hacen referencia a cada uno de los lotes de los que consta el anuncio y de los productos solicitados en ellos.

Tenemos otros casos en que se facilita un código genérico:

http://www.licitaciones.es/ausschreibungen/index~id~999bd79c-9465-102f-9118-001f29e7574e~TableSort_SortName~veroeffentlichungsdatum~TableSort_direction~1~SEITE~1.htm

en éste anuncio se usa el código 32000000, que hace referencia a Suministros de Equipos de radio, televisión, comunicaciones y telecomunicaciones y equipos conexos. Pero vemos que en el anuncio hay 2 errores de publicación. Primero, se trata de un servicio de homologación de equipamientos TDT, y no de un contrato de suministros como se ha publicado, y en segundo lugar no existe en el listado de códigos CPV ninguna entrada que hable sobre servicios de homologación, por lo que el código usado puede llevar a confusión. Yo personalmente hubiera usado el código 50340000-0 Servicios de reparación y mantenimiento de equipos audiovisual y óptico, que aunque tampoco define exactamente el concepto de la licitación, por lo menos sí resulta un poco menos confuso.

En otros casos no se facilita absolutamente ningún código:

http://www.licitaciones.es/ausschreibungen/index~id~18f1aa90-9492-102f-9118-001f29e7574e~TableSort_SortName~veroeffentlichungsdatum~TableSort_direction~1~SEITE~2.htm

Éste anuncio ha sido publicado en el Perfil de Contratante del Gobierno de Aragón.

Y por último tenemos anuncios con códigos completamente erróneos, como el siguiente caso:

http://www.licitaciones.es/ausschreibungen/index~id~a1b23e9e-9465-102f-9118-001f29e7574e~TableSort_SortName~veroeffentlichungsdatum~TableSort_direction~1~SEITE~1.htm

donde se ha usado el código 15412200 Grasas vegetales, cuando el objeto del contrato es el Suministro de biodiésel puro o mezclado (que tiene su propio CPV: 09134230-8 Biodiésel).

 

Por lo tanto, vemos que los códigos CPV resultan una idea fantástica si siempre se pudieran aplicar correctamente, o si todas las personas que publican los anuncios dispusieran de suficiente tiempo y formación como para revisar atentamente los datos que detallan en cada anuncio. Pero por desgracia diariamente nos encontramos todo tipo de resultados extraños que obligan a ser muy cautelosos en la utilización de dichos códigos cuando se trata de buscar anuncios de Concursos Públicos que nos puedan interesar. Así que ya saben, si encuentran algún buscador que solamente les permita realizar búsqueda por códigos CPV, no deben fiarse de los resultados que obtengan, faltarán muchos anuncios y otros serán totalmente incorrectos.

Para concurrir en cualquier mercado se requiere conocer bien el sector y apostar decididamente por hacer aportaciones singulares y de competividad. Hacerlo participando en el mercado público añade un nuevo aspecto, sobre todo por las diversas diferencias vitales en la manera que éste se mueve. La fundamental reside en el carácter público de las ofertas. Esto supone que las administraciones se regulan en sus relaciones con sus proveedores de una forma especial controlada por ley. A las normas no escritas del mercado privado, se añaden algunas que obligan fundamentalmente al carácter público del proceso, para asegurar que los dineros de todos se gastan conveniente y transparentemente. Eso obliga a que los administradores sean rigurosos y formales en sus relaciones con las empresas que quieren convertirse en proveedoras de la Administración. Como contraposición a este formalismo y rigor, la ventaja estriba en que las reglas se conocen y se respetan estrictamente, de forma que es mucho más sencillo saber qué ocurre en los entresijos del entorno público que en los de la empresa privada, donde hay barreras de acceso y de conocimiento del mercado que no son obvias. Por ejemplo, la participación en un concurso supone saber cuáles son las empresas competidoras y se puede conocer parte de la oferta que éstas presentan. La más importante: el precio, aunque no la única; plazo, mejoras y otras características pueden ser públicos también. En suma, conoceremos quién participa en el concurso, en qué condiciones lo hace y a quién adjudican el contrato, con certeza absoluta del precio final. ¿Cuántas veces alguno de estos aspectos es desconocido realizando una oferta a una empresa?

 

Para tomar la decisión de competir vendiendo los  productos o servicios de una empresa a las administraciones públicas hace falta un análisis profundo y una evaluación de oportunidades. Así que partimos de la decisión empresarial de participar en concursos públicos. Es una opción firme y meditada, con la convicción que no será fácil, pero que en un futuro (esperemos que próximo) aportará sus frutos y justificará los resultados. Habrá que empezar buscando convocatorias de contratos públicos, actividad más compleja de lo que parece a primera vista, y probablemente sea necesario estar calificado y clasificado para poder participar en una determinada licitación. Y, cómo no, será imprescindible dominar la jerga que nos permita navegar fluidamente por los entresijos de la Ley de Contratos. Todo esto no debe desanimarnos: hay muchas empresas que sustentan gran parte de su estrategia, su competencia y su capacidad en el mercado público. Como en cualquier entorno, habrá que luchar duro para superar las hostilidades. Los recursos comerciales, de entrada, son distintos. Es necesario preparar la organización para poder atender las particularidades del mercado. Hace falta un equipo que lidere la persecución del objetivo de contratar. Normalmente habrá que distinguir las labores comerciales formales y separarlas de las de carácter informal. Las primeras corresponden al seguimiento del mercado y a la preparación de valoraciones y presentación de ofertas. Las segundas suelen ser de carácter relacional y comportan el conocimiento del cliente y la visita periódica para realizar un seguimiento de las ofertas presentes y futuras. Las empresas de construcción, que compiten en el mercado de obra pública, suelen asignar esta organización formal al Departamento de Estudios y la de carácter comercial a algún directivo de alto  nivel. En las empresas farmacéuticas, que proveen el mercado de la sanidad pública, ambas funciones suelen asignarse al Departamento de Marketing. La denominación (estudios, marketing o cualquier otra) es lo de menos; lo importante será otorgar responsabilidad y medios a un equipo que incluya entre sus asignaciones la de contratar en el mercado público. Convendrá prever qué necesidades va a encontrar el equipo para planificar sus componentes y los medios que precisarán. Concebir el equipo creando de cero una organización independiente puede ayudar a facilitar su trabajo, aunque a veces es mejor dejar que sea un departamento comercial ya operativo el que evolucione para poder adaptarse a las necesidades del concurso público.

 

Una vez establecido el ámbito de clientes sobre los que se realizará la oferta, será conveniente controlar la publicación de noticias investigando en las diferentes fuentes de información. Los concursos de cada sector empresarial suelen tener características similares, de manera que la preparación de una oferta tiene un alto valor de aprendizaje porque muchas de las experiencias serán trasladables a clientes similares, ya sean municipios, consejerías autonómicas o ministerios. Normalmente un anuncio de un concurso público indica aspectos elementales de la licitación: características de la convocatoria, importes, plazos y requisitos. La publicación suele remitir a la fuente de documentación, ya sea a través de algún departamento del organismo que convoca o a través del Perfil del Contratante en Internet, donde pueden conseguirse otros documentos más amplios y que ayudan a evaluar mejor las circunstancias de la oferta, como Pliegos Administrativos y Técnicos o Proyectos. Conocida una convocatoria, cabe evaluar la decisión de concurrir al concurso. Los plazos de presentación de ofertas suelen oscilar entre los 13 y 26 días, que son los tiempos más habituales, aunque para operaciones de mayor volumen económico se hacen primeras publicaciones y advertencias con 52 días de antelación, al estar condicionadas por la publicación del anuncio en los boletines de la Unión Europea. Aunque puedan parecer muchos días, el tiempo para preparar una oferta es muy apretado y las decisiones han de tomarse con agilidad, para poder reunir los datos de la oferta (a veces un voluminoso proyecto), evaluar las circunstancias técnicas y económicas y preparar la documentación de presentación. Los criterios para optar a una oferta concreta deben tener presente el tipo de trabajo, el cliente y nuestro grado de conocimiento de su organización, el importe de salida de la oferta, el plazo de ejecución del trabajo y los requisitos de puntuación del concurso. Las barreras más importantes suelen presentarse en el caso de ser preciso estar clasificado y en los avales económicos que se deban depositar como garantía del cumplimiento de la oferta que se realice. Cuando se trata de concursos pequeños estos dos requisitos no existen; es decir, para importes de poca entidad económica no es necesaria clasificación empresarial alguna ni hace falta presentar un aval bancario. En estos casos, la administración puede pedir algunas verificaciones de solvencia técnica y económica que suelen ser fáciles de asumir prácticamente por cualquier empresa que ya tenga algo de experiencia en el mercado. Normalmente se refieren al volumen de facturación anual de la empresa, a la titulación de los técnicos que realizarán el trabajo o a estar en posesión de experiencias similares a la que se pretende ofertar.

 

Una vez tomada la decisión de presentarse a una oferta concreta, hay que preparar en plazo la documentación que solicite la Administración. Las primeras veces es necesario prever que se den dificultades, propias del proceso de aprendizaje, por lo que no estará de más contar con tener preparada la oferta con algo más de antelación. Pero el tiempo disponible no suele ser holgado, porque los plazos de entrega –hora incluida- son inapelables. También hay que contar con moral de superación, para que el equipo se sienta optimista y dispuesto a vencer las dificultades que cualquier primera experiencia entraña. Una vez dominado, por reiteración del proceso de ofertar, parte del problema de preparar una documentación de una oferta será trivial de resolver. En las siguientes ofertas se podrá destinar el tiempo a trabajar más cuidadosamente los aspectos singulares y específicos de la propuesta concreta que se presente, como el contenido técnico  o la valoración económica. En futuros artículos que publicaremos en el blog iremos acometiendo algunos de los aspectos particulares de los concursos, para recorrer juntos los entresijos de los Pliegos y los proyectos. Como primer avance, adelantaremos que normalmente una oferta consta de tres clases de documentación que se entregan en diferentes sobres. La plica administrativa (normalmente el primer sobre) contiene información sobre la empresa o empresas que realizan la oferta y sobre las personas que actúan en nombre de ésta: escrituras, poderes, copias de inscripciones en registros de clasificación y avales o pruebas de la solvencia. El segundo grupo de documentos responde a las características técnicas del concurso y suele ser específico de cada tipología. Puede contener desde memorias técnicas de ejecución de los trabajos, hasta detalles concretos sobre el producto que se oferta, como especificaciones, patentes o experiencias de la empresa fabricante y de los servicios postventa ofrecidos. Una tercera parte (a veces en el mismo sobre que la documentación técnica y otras veces en un sobre distinto), comprende la oferta económica y otros aspectos cuantificables de ésta (el plazo de ejecución o los períodos de garantía asumidos, por ejemplo).

 

Como se puede apreciar, la documentación a preparar requiere de atención, supone un coste de elaboración y reclama la dedicación de algunas personas. El coste de  preparación de ofertas es un criterio que puede ayudar a tomar la decisión de participar en el mercado público, al permitir evaluar el gasto a realizar frente a los posibles resultados de las contrataciones. Para quien participa en concursos habitualmente queda  justificada la rentabilidad de estos gastos.

 

Cómo y dónde encontrar Concursos Públicos

On octubre 14, 2011, in Buscando Licitaciones, by Antoni Miret

En ésta entrada vamos a hablar sobre dónde se publican los anuncios de las licitaciones, para así poder encontrar los Concursos Públicos que más nos interesen.

Pues bien, el lugar donde las Administraciones Públicas anuncian su intención de contratar un servicio, obra o suministro puede ser:

  • Boletín Oficial Europeo (DOUE),
  • Boletín Oficial del Estado (BOE),
  • Boletín Oficial de la autonomía en la que esté ubicada la administración (BOA) – (¡cuidado, esto puede llevar a confusión! Puede ser que en el Boletín Oficial de Cataluña, por ejemplo, la Mutua General del Estado publique servicios médicos que se realizarán en Galicia, pues la sede de MATEPSS está en Barcelona. Lo mismo ocurre con las compras de los Ministerios)
  • Boletín Oficial Provincial (BOP)
  • en el apartado denominado “Perfil del Contratante” de la propia página web de la Administración contratante o ‘Portales de Contratación’ de los gobiernos Autonómicos.

Teóricamente, y según la ley 30/07, toda la publicación debe hacerse en los “Perfiles de Contratante”,  y aunque haya entidades que por cualquier motivo puedan no tener página web, algunos gobiernos autonómicos ponen a disposición de todas las entidades públicas de la Comunidad Autónoma las denominadas “Plataformas de Contratación” para que publiquen allí los anuncios. Pero eso es la teoría. En la realidad, hay licitaciones publicadas en Boletines Oficiales que no se encuentran en Perfiles de Contratante ni Plataformas de Contratación y viceversa. A fecha de hoy, desde www.licitaciones.es no hemos sido capaces de descifrar un procedimiento único de publicación para todas las Comunidades Españolas, por lo tanto revisamos TODAS las fuentes mencionadas.

En cualquier caso, y volviendo a los Boletines Oficiales, que al fin y al cabo es la fuente MAS FIABLE, voy a seguir explicando cómo funciona la publicación en ese medio.

El factor que indica si se publica en uno u otro Boletín es, principalmente, el tipo de contrato, el tipo de procedimiento de la licitación y la procedencia de la Entidad que publica el anuncio (aunque también afecta, en algunos casos concretos, las características y circunstancias del propio concurso).

Existen 2 tipos de contratos:

Sujetos a Regulación Armonizada.

Son la mayoría de contratos (para ver excepciones, revisar artículo 13 y siguientes de la Ley 30/07, de 30 de Octubre, de Contratos del Sector Público) que cumplan estos presupuestos:

De Obras iguales o superiores a 4.845.000 euros (incluso divididos en lotes).

De Suministros iguales o superiores a 125.000 euros ó 193.000 euros, en función de la Entidad Pública o del tipo de suministro.

De Servicios iguales o superiores a 125.000 euros ó 193.000 euros, en función de la Entidad Pública o del tipo de servicio.

Hay que tener en cuenta que hay varias excepciones, que no se explican en ésta entrada por ser muy puntuales o para casos muy concretos y que complicarían mucho el entendimiento general del funcionamiento de la publicación.

En todos éstos casos sujetos a Regulación Armonizada, la normativa para la publicación es la siguiente:

  • la licitación deberá publicarse en el Diario Oficial de la Unión Europea y:
    • En el Boletín Oficial del Estado y opcionalmente también en
    • En los diarios o boletines oficiales autonómicos (BOAs) o provinciales (BOPs), cuando se trate de contratos de las Comunidades Autónomas, entidades locales u organismos o entidades de derecho público dependientes de las mismas.

 

No sujetos a Regulación armonizada (es decir, con presupuestos inferiores a los arriba mencionados):

Dependerá del tipo de procedimiento si se publica en un Boletín o en otro.

Por lo tanto debemos conocer los tipos de procedimientos:

Procedimientos Abiertos (todo empresario interesado podrá presentar una proposición)

En éstos casos, la normativa de publicación es la siguiente:

  • Boletín Oficial del Estado o
  • En los diarios o BOAs o BOPs, cuando se trate de contratos de las Comunidades Autónomas, entidades locales u organismos o entidades de derecho público dependientes de las mismas.

 

 

Procedimientos restringidos. Los participantes serán seleccionados por el órgano de contratación en base a su solvencia y su solicitud – esto se traduce en que deben darse de alta en los registros de empresas Licitadoras –  aquí tenéis un listado de registros por regiones. Habrá entradas más específicas sobre los Registros de Licitadores y cómo acceder a ellos. La entidad pública deberá invitar por lo menos a 5 empresas a participar en el concurso.

En cualquier caso, seguirá la misma estructura de publicación en medios que los procedimientos Abiertos.

 

Procedimientos Negociados. Se trata de un procedimiento especial que no requiere publicación en ningún Boletín Oficial, basta con la publicación en el Perfil del Contratante de la misma entidad.

Además de algunos casos detallados en el artículo 154, por lo general las Administraciones públicas podrán usar éste procedimiento en los siguientes casos:

Contratos de Obras inferiores a 1.000.000 Euros.

Contratos de Servicios inferiores a 100.000 Euros.

Contratos de Suministros inferiores a 100.000 Euros.

 

La entidad pública invitará a varias (por lo menos 3) empresas que estén inscritas en los Registros de empresas Licitadoras a presentar sus ofertas.

Generalmente éstos procedimientos no requieren publicidad, pero hay algunas excepciones.

 

 

Resumiendo, podemos decir que para encontrar todas las licitaciones que sean de nuestro interés debemos estar, en primer lugar, atentos a los anuncios publicados en el DOUE (www.ted.europa.eu) en el caso de querer participar en las grandes licitaciones – considerando que las exigencias son mayores – y si lo que queremos es participar en concursos con menores presupuestos, podemos simplemente revisar los Perfiles de Contratante y Portales de Contratación de todas las entidades en la zona en la que queramos participar en Licitaciones. Pero claro, se trata de un trabajo que debe realizarse cada día.

ServiciosTipo de Procedimiento
PresupuestoAbiertoRestringidoNegociado
> 193.000 €DOUE + BOE (BOA/BOP opcional) + Perfil del ContratanteDOUE + BOE (BOA/BOP opcional) + Perfil del ContratantePerfil del Contratante
100.000 a 193.000€BOE o BOA/BOP + Perfil del ContratanteBOE o BOA/BOP + Perfil del ContratantePerfil del Contratante
< 100.000€BOE o BOA/BOP + Perfil del Contratante – raramente se daráBOE o BOA/BOP + Perfil del ContratantePerfil del Contratante
SuministrosTipo de Procedimiento
PresupuestoAbiertoRestringidoNegociado
> 193.000 €DOUE + BOE (BOA/BOP opcional) + Perfil del ContratanteDOUE + BOE (BOA/BOP opcional) + Perfil del ContratantePerfil del Contratante
100.000 a 193.000€BOE o BOA/BOP + Perfil del ContratanteBOE o BOA/BOP + Perfil del ContratantePerfil del Contratante
< 100.000€BOE o BOA/BOP + Perfil del Contratante – raramente se daráBOE o BOA/BOP + Perfil del ContratantePerfil del Contratante
ObrasTipo de Procedimiento
PresupuestoAbiertoRestringidoNegociado
> 4.845.000 €DOUE + BOE (BOA/BOP opcional) + Perfil del ContratanteDOUE + BOE (BOA/BOP opcional) + Perfil del ContratantePerfil del Contratante
1.000.000 a 4.854.000€BOE o BOA/BOP + Perfil del ContratanteBOE o BOA/BOP + Perfil del ContratantePerfil del Contratante
< 1.000.000€BOE o BOA/BOP + Perfil del Contratante – raramente se daráBOE o BOA/BOP + Perfil del ContratantePerfil del Contratante
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